No sé cuantos más estaréis de acuerdo conmigo en los MMORPG estaban en un momento no demasiado bueno, parecía como que la imaginación se había agotado y el mercado estaba saturado de juegos muy similares. En esto, llego este Age of Conan que ha supuesto un buen soplo de aire fresco. Su sistema de lucha es fantástico y para mí, es posiblemente el mejor MMORPG al que he jugado desde el inigualable Worl of Warcraft.

Historia. Jugabilidad.
Age of Conan recrea el salvaje universo literario creado por Robert E. Howard en este MMORPG de Funcom, los encargados de Anarchy Online. Cinco años hemos tenido que esperar hasta que hemos podido ponerle las manos encima, aunque como todos los juegos de este tipo nos ha llegado un poco verde, y tendremos que sufrir algún que otro bug durante nuestras partidas.
El juego combina elementos clásicos del género con un novedoso sistema de combate. Antes de iniciar la aventura debemos crear nuestro avatar con cierta libertad. Dependiendo de su lugar de origen (Estigia, Aquilonia o Cimmeria) las clases que podrán seleccionarse serán diferentes así podremos elegir entre soldado, ladrón, sacerdote o mago.

A partir de ahí el juego se desarrolla de manera habitual e iremos moviendos por un mundo enorme conversando con cientos de personajes que nos irán encargándo misiones. Cumpliendo las misiones iremos cosiguiendo dinero o nuevos objetos para nuestro equipo que utilizaremos para mejorar nuestro personaje. Un aspecto muy logrado es que dependiendo de los objetos que usemos y la manera en que lo hagamos el estilo de juego irá cambiando de manera considerable.
La diferencia con el resto de juegos del género es su sistema de combate en el que el jugador tiene un papel activo -al menos en la clase de guerreros- y tendrá que hacer uso de combos utilizando los movimientos básicos de ataque. Es uno de los detalles que más nos ha gustado, ya que en ningún momento nos sentimos espectadores en el juego. Los enemigos se adaptan a nuestra forma de combatir demostrando una buena inteligencia artificial. Los combates están muy conseguidos y por momentos, nos olvidamos de que estamos en un MMORPG.
El inicio del juego es como si de un juego de rol offline se tratara. La aventura comienza en Tortage donde aprenderemos los conceptos básicos. En esta zona, como en todo el juego, encontramos diferentes estancias que compartiremos con otros jugadores.
Las misiones a superar son muy variadas y nos llevarán a recorrer el mundo de Hiboria librando infinidad de combates. Las misiones van desde algunas tareas básicas como recoger diversos objetos a situaciones muy vibrantes como adentrarnos en un campamento militar enemigo para matar a su general o rescatar a ciertos personajes de criaturas salvajes. La acción es constante.
La variedad de misiones convierte el juego cooperativo en una gran experiencia; la unión de guerreros diferentes puede convertir cualquier combate en una lucha espectacular.
Gráficos y sonido.
Si el sistema de combates y el mundo de Hyboria puede ser impresionante los gráficos no desmerecen ni mucho menos. Su apartado gráfico es muy destacable, muy por encima de lo que se puede esperar un juego de este género y se aproxima más en este aspecto a un shooters o juego de acción offline.
El diseño y textura de los personajes están muy cuidados. Las animaciones son muy naturales y las escenas cinemáticas no hacen más que enriquecer este aspecto. A mí personalmente, lo que más me ha gustado es el nivel de detalle y la variedad de los escenarios. El contraste entre duros valles de picos nevados con zonas de cultivo o la diferencia entre casas de madera con edificios de aire clásicos es impresionante.
Aunque, por supuesto, nada es perfecto. Uno de sus mayores puntos negativos es que para poder gozar del juego en todo su esplendor necesitaremos un equipo muy potente. Sus requisitos son elevadísimos: procesador de doble núcleo, tarjeta gráfica de gama media-alta, 2 gigas de RAM y 30 GB de espacio en el disco duro. Mucho si lo comparamos, con un referente del género, World of Warcraft. Eso sí, gráficamente les separa un mundo y estos requisitos.

También podemos encontrar frecuentes errores de clipping y otros problemas que se solucionarán con próximos parches y actualizaciones.
Del aspecto sonoro no podremos hablar tan bien. Si tener grandes fallos, no es perfecto y empaña algunas partes de la aventura con composiciones musicales que, en ocasiones, no captan la atmósfera del juego y no quedan excesivamente bien. Durante los combates, los temas son trepidantes y, estos sí, quedan muy bien. Los efectos sonoros, cumplen sin alardes.
El doblaje es correto en la primera parte, después los diálogos se sustituyen por textos, detalle que no nos gusta nada. Es muy decepcionante más que nada porque al principio si se doblan los diálogos.
Conclusión.
Nos ha gustado este MMORPG que recrea el salvaje y violento mundo de Howard de una manera real. Es un juego que sin ser innovador, al menos si trae aire fresco al género. Sus impresionantes gráficos y su sistema de combates son sus principales características y su mejor carta de presentación.
Desde luego que es totalmente recomendable para quienas jugar a un título del género durante una buena temporada, y que de momento, sepan ser comprensivos con sus bugs y pequeños errores gráficos.
Destaca.
Su sistema de lucha y sus amplios y detallados escenarios.
Lo peor.
La falta de doblaje en buena parte del juego, sus pequeños (y frecuentes) errores gráficos y la simplicidad de algunas misiones.
Nota.
La valoración final que le damos al juego es de 8.5 porque nos han gustado muchos los combates, sobre todo, en modo cooperativo y los escenarios. Muy divertido.

